Supongo que quieres respuestas, ¿no es así?.
Pues bien, seguramentes seré el bien nacido menos indicado para dártelas. Aunque eso sí, puedes estar seguro que soy el único que encontrarás dispuesto a perder su tiempo filosofando con engendros con vosotros. Joder, no me mireis así, cómo quieres que te llame si ni siquiera tienes nombre.
Vale, perdona, pero por muchos que séais no consigo acostumbrarme, mierda, sigo creyendo que... bueno, da igual, sigamos con lo nuestro.
Quieres respuestas, ¿y quién no en esta cloaca que nos rodea? ¿Quién eres? ¿a dónde vas? ¿qué te tendrá deparado el futuro? Perdona que me ría, pero todos hacéis la misma puta pregunta, y que coño, ¿te crees que no me despierto cada mañana preguntándome lo mismo?
En fin, bueno, quieres respuestas.
La época dorada de la humanidad comenzó aproximadamente a finales del terccer siglo del tercer milenio. Colonizábamos estrellas, en la Tierra reinaba la paz... Qué demonios, al parecer se vivía como en un infernal cuento de hadas. Hubo un encuentro, dos galaxias y pico más allá... ¿que más allá donde? ¡Yo que sé!, joder consulta una carta no me toques las..., bueno, vale, no me pongas esa cara, tendré más paciencia.
El caso es que hubo un encuentro, una de nuestras naves, docenas de las suyas. Te puedes imaginas. Pues no, te imaginas mal, no estalló el caos, al menos no todavía. Se tardó un poco pero aprendimos a comunicarnos, nos comunicamos y aprendimos. Aprendimos mucho, demasiado...
Ellos nos enseñaban, no nos pedían nada a cambio, si, lo se, al final por todo se acaba pagando tarde o temprano. Nos daban acceso a una tecnología que a duras penas lográbamos asimilar, estuvimos así creo que unos veinte años. Nosotros también le enseñábamos algo, no grandes cosas pero algo. Eso se, la máquina nos la guardamos para nosotros. Que qué máquina, no seas impaciente joder, todo a su tiempo.
Pues como te decía, al final todo se paga y nosotros pagamos doble. Al parecer eran fugitivos. perdedores de una guerra que ni nos tocaba ni nos importaba, pero tenías que haberles visto...¿yo?, no, no, yo no los ví, en docs de historia y eso. Armaron la puta bola de barro verde hasta los dientes, un par de siglos sin guerras ya les parecía mucho y creían que ya era hora de meterse en una. No, joder, pareces tonto, ese no fue el motivo, creían que les debíamos algo, no grandes cosas pero algo, que les teníamos que devolver de alguna forma esos años de ayuda desinteresada. Desinteresada, ¿no?, pues no, desinteresada no. Nos utilizaron, a todos, a las colonias, a la Tierra, a todos.
No teníamos ni la más pajolrera idea de por qué íbamos a la guerra realmente, pero fuimos, vaya que si fuimos, toda la maldita capacidad industrial de la humanidad dedicada con un solo propósito, el Propósito decían los informativos de entonces.
Llegaron, ¿la fecha?, no creo que importe, mejor olvídarla, pero supongo que la podrás buscar por ahí, a mi nuncame preocupó y desde luego que nací bastante después. El caso es que llegaron y arrasaron, seis días tardó el Señor en crear la Tierra, a ellos no les llevó ni seis putas horas cargársela.
¿Nuestros amigos?, ¿los del encuentro?, ¿los innombrables Ki-engir?, pues nos dejaron ahí, solos, en el último momento desaparecieron, ¿dónde?, mejor no saberlo para no tener la tentación de ir a buscarles...
Bien, esa es la istoria.
Joder me estoy cansando, ¿otra pregunta?. engánchate una base de datos y busca tu las respuestas. ¿qué quien eres? Me temo que no tengo contestación para eso, no una imparcial vamos, solo tu podrás encontrar respuesta a esa pregunta. Y la verdad, no creo que te guste.
Categories:
Narración,
Todas las Entradas
Publicar un comentario